Así comienza la novela "El guardián del tiempo" de Mitch Albom.
"Pensemos en la palabra tiempo. ¡En cuántas expresiones la empleamos! Pasar el tiempo. Desaprovechar el tiempo. Matar el tiempo. Perder el tiempo. A su debido tiempo. Tiempo al tiempo. Cada cosa a su tiempo. Ahorrar tiempo. Tiempo atrás. Justo a tiempo. Llegar a tiempo. Falta tiempo. Al tiempo. Ganar tiempo. Hay tantas expresiones que contienen la palabra tiempo como minutos en el día.
Pero hubo una época en la que el tiempo no tenía nombre.
